Cuba, Viajar

CUBA – LA HABANA – CAPITOLIO – PLAZA Y MUSEO DE LA REVOLUCIÓN – Día 3

Hoy queremos conocer Centro Habana, la zona dónde se encuentra el capitolio o el museo de la revolución y además hoy es 26 de Julio, día en el que se festeja la revolución en todo el país, ya que fue el día en el que se produjo el ataque a Moncada.

Empezamos el día con nuestro desayuno casero de campeones para ir hacia el capitolio. Con una importante similitud al Capitolio de Washington.

Normalmente se puede visitar pagando una entrada pero en esta ocasión se encontraba cerrado al público por obras.

Después de dar una vuelta a su alrededor un amable chico nos paró,  y surgió una nueva información para nosotros. Nos explicó que desde que el ex presidente Obama viajó a Cuba a los trabajadores de las fábricas de puros les dejan quedarse con algunos puros que fabrican para después venderlos más baratos. A priori, suena bien. Además estos puros se venden en casas cooperativas algunos días del mes a un precio mucho más económico. Casualidad que justo es el último día que se venden. Así que como yo quería comprar algunos puros para regalar nos vamos con el amable cubano y entramos en una casa cooperativa justo detrás del Capitolio, en el barrio chino. Muchos turistas salen de allí, al menos no somos los únicos primos. Yo no estoy muy avispada regateando y acabó pagando bastante por 3 puros. Realmente no sé lo que cuestan en el mercado y me pasaré creyendo que me han timado durante todo el viaje. Al llegar a Madrid me confirman que los puros son de muy buena calidad y que me salieron a bien de precio. Ufff, pero es normal caer en alguno de éstos timos.

Museo de la Revolución

Justo hoy coincide que es 26 de Julio y es la fecha en la que se produce el asalto al cuartel Moncada por el grupo liderado por Fidel Castro y con la intención de derrocar a Batista en 1956. De aquí surgirá la organización más importante de la Revolución Cubana. Y por  supuesto es festivo en Cuba. Pero aún así el museo se encuentra abierto, cuesta 8 CUC la entrada. El museo está dedicado a la historia de la victoria de la revolución, cómo se derrocó a Batista hasta que triunfa la ideología. Todo contado desde un único punto de vista. Se pueden leer textos, cartas, objetos personales, etc.

Dentro del patio trasero está el memorial que custodia el barco GRANMA, el yate en el que navegaron Fidel Castro y sus hombres desde México. Protegido entre cristales y rodeado de otros vehículos de guerra como tanques, coches militares o aviones que participaron en la revolución.

En el museo hay una sala dedicada al CHE GUEVARA, uno de las personas más conocidas de la revolución y en ella se puede leer una transcripción de la carta que le escribió a FIDEL CASTRO para despedirse de su lucha en Cuba y empezar la revolución en otros países. Me parece hermosa y llena de sentimiento. Creo que ayuda a entender en parte el sentido que cobró su vida. Os la dejo al final del post.

Misión coche colectivo

Una de las opciones para moverte por La Habana es usar los coches colectivos, pero no es tan fácil como parece. O por lo menos a nosotros no nos lo resultó. Queremos subir a la Plaza de la Revolución que está bastante lejos y es demasiado camino para hacerlo con el calor. Sabemos que cualquier trayecto en coche colectivo cuesta 1 CUC y también que es tan sencillo como parar a uno en la calle, decir destino y el conductor te abre o no en función de cómo le venga.

Pues nos ponemos a ello, pero por más que insistimos sólo nos paran taxis normales y nos piden 10 CUC por ir hasta la plaza… pero claro luego hay que bajar… Más tarde nos enteramos que hay una especie de línea de taxis colectivos, hacen más o menos el mismo recorrido y tienes que preguntar dónde debes cogerlo. Nosotros nos situamos fatal y sólo había turistas cerca. Otra cosa que ayuda es hacerte el cubano, ir con seguridad y evitar hablar demasiado.

Finalmente conseguimos un coche americano por 5 CUC con conversación incluida, el conductor nos habla de lo cansado que se encuentra del régimen y que aún quedan muchos años para que la cosa cambie.

La famosa plaza de la revolución es donde Fidel daba sus multitudinarios discursos bajo la sombra del monumento a José Martí. Se encuentra franqueado por los murales del CHE y Camilo Cienfuegos a cada lado, en edificios construidos en época de Batista.

PRECIOS TRANSPORTES

Coche colectivo 1 CUC

1 hora en Chevrolet descapotable por toda la ciudad 35 CUC

Vuelta en coche de caballos 25 CUC

Los cubanos en general no están muy contentos con la entrada de americanos. Pero sí con su dinero, ya que los americanos son grandes derrochadores. Esto hace que los españoles o castellanohablantes ganemos puntos.

Volvemos a Habana vieja para pasar una tarde tranquila, tomando mojitos, hablando con cubanos y ver de nuevo el anochecer en el malecón, nuestro plan favorito.

A las 21:00 suenan los cañones que tiran desde el Castillo del Morro todos los días desde hace 400 años.

Continúa leyendo la siguiente etapa:
Valle de Viñales
CUBA – VALLE DE VIÑALES – Día 4

 

Carta de despedida del Che a Fidel:

“Fidel:

Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.

Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que ya es mío.

Hago formal renuncia de mis cargos en la dirección del partido, de mi puesto de ministro, de mi grado de comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.

Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios. Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor; aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos… y dejo un pueblo que me admitió como su hijo: eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento, será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo y que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena; me alegro que así sea. Que no pido nada para ellos, pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.

Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.

Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!

Te abraza con todo fervor revolucionario

Che”

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